viernes, 30 de enero de 2009

TANGRAM EN EL MAIN TRIANGEL


Un edificio de oficinas cae en letargo cuando se acaba el horario de trabajo de sus ocupantes. La vida se le escapa con la fuga de los empleados hacia su ocupaciones personales y cuando el último de los de mantenimiento apaga la luz, ahí queda convertido en una especie de mausoleo o de símbolo de la entidad que representa.


Las formas abstractas, abandonadas a sí mismas, juegan en la claridad del fin de semana en la intimidad del patio interior. Un Tangram de grandes dimensiones que se compone y descompone según el ojo gire de un lado a otro. En el intrincado rompecabezas intervienen piezas coloridas del exterior, algunas fugazmente, construyendo figuras nuevas que animan el juego con un movimiento continuo y los reflejos multiplican piezas distorsionadas pertenecientes a un Tangram diferente.
La arquitectura es como la fotografía: si no hay emoción no hay arquitectura.

Decía Minor White que “una imagen es capaz de expresar valores intangibles, y lo que produce al que la mira es tan importante como lo que el artista tenía en la mente”.

miércoles, 21 de enero de 2009

VIVIR EN LA BURBUJA O VIVIR SIN LEPRA


Vivo en la burbuja feliz donde la pobreza extrema no es un problema primordial. En este último período la economía hace tambalear la felicidad de la burbuja y se buscan imágenes de esperanza. Por ignorarlos los monstruos no desaparecerán porque sí, seguirán latentes aunque llene toda la burbuja con fotos de margaritas o almendros.

La lepra es un monstruo y sigue siendo esa maldición de la cual escapar o esconder por vergüenza.

Es una enfermedad de estadística difícil. Muchos países tienden a camuflar los datos para esquivar otras estadísticas: las de la pobreza, de los atrasos de todo tipo que los meterían en la lista del Tercer Mundo.
Vietnam se ha subido al tren de desarrollo económico; la varita mágica no existe y las desigualdades internas muestran un panorama aún sombrío. La lepra tiene cura con un diagnóstico precoz, y para evitar su transmisión y secuelas se necesita de un esfuerzo sanitario importante y de una localización de los afectados.

Esta mujer vive recluida con las consecuencias de la enfermedad y en el olvido junto a otras personas en las mismas condiciones, pero siguen aislados de todo y de todos también afuera del hospital.

Se han ganado muchos combates a la lepra, no olvidemos que las victorias son sólo una tregua antes de la próxima batalla.

25 de Enero 2009: DIA MUNDIAL DE LA LEPRA

viernes, 2 de enero de 2009

EL AÑO QUE SE HA IDO


El año se ha ido entre guerras, crisis económica, declaraciones de personajes que no se sabe porque son famosos y declaraciones de famosos que no se entiende cómo hacen semejantes declaraciones y promesas de restricciones en Internet.

Podría ser el resumen de la historia de la Humanidad: guerra, dinero, no-libertad, vanidad.

Asoma como novedad la reducción drástica de los augurios recibidos; al no estar afiliada a Facebook quedo fuera circuito con la sospecha de una nueva tendencia fashion de indiferencia hacia este período o una forma de eliminar gente molesta del entorno.

Algunas cosas me gustan bien conservadoras:

¡ Felicidades a todo el mundo !

jueves, 18 de diciembre de 2008

CREENCIAS + SIMBOLOS = RELIGION


La religión es un tema siempre candente, aunque frente a la pregunta, la mayoría responde con una rotunda negación de pertenencia a cualquier religión determinada. Practican sus propias creencias, algo así como un menú personalizado, diversos dogmas según lo que ofrece el mercado.


Esta es la realidad que yo encuentro en la Europa por la cual me muevo; leyendo los periódicos por el resto del mundo circulan ideas bastante más radicales. Difícil meterse en la cabeza de los demás cuando ya entender la propia no es nada simple, pero a lo largo del camino he visto como para muchos la religión es una balsa para mantenerse a flote en la desesperación. De parte de sanos y fuertes he escuchado negaciones tajantes y afirmaciones sorprendentes; mas cuando la soledad, miseria, enfermedad y marginación se alojan en nuestra casa y ahí se quedan mudas y sordas, la religión es el único convidado con quien poder conversar.



Hoy los símbolos cambian y se adecuan a los tiempos y a la tecnología actual obteniendo cierto toque publicitario, pero bien colorido.

En el ámbito de la iglesia, cuando el turista no está presente tratando de inmortalizar cada centímetro cuadrado y fuera del horario del rito, se está bien aunque uno no venga a rezar. El espacio grande, el silencio, la luz difusa y agradable: un descanso en el camino, el lugar público y gratis donde poder autopsicoanalizarnos sin que nadie nos mire con aire interrogante, uno puede estar en lo suyo sin que nadie moleste y sin molestar a nadie. Supongo que esa debe ser la gran fuerza de la religión: el sentir la protección de un algo y poder compartirlo con otros sin tensión.

viernes, 28 de noviembre de 2008

LA DIFERENCIA DE TENER SIDA


En estos últimos años se extiende un síndrome muy peculiar: el buscar ser diferentes a toda costa, en general por el camino más corto y de menor esfuerzo como adquiriendo objetos o hábitos de personas que están en algún candelero. Supongo que esta práctica debe infundir confianza y aumentar el propio ego. Ser solamente uno mismo parece demasiado esfuerzo y en cambio mucha gente gasta un montón de energía en pavadas para salir del montón.

La vida ofrece gratis la diferencia a millones de marginados. Es la diferencia de la inferioridad, el logro a menor coste que catapulta a la cumbre de lo negativo. Un día un amigo explotó en una crítica sobre el afán de muchos en ver películas tristes y llenas de horror, pero el mundo sigue siendo variado y así hay quien se empeña en pertenecer a tal o cual tribu del momento o quien mira el horror para poder entender la rareza de la vida misma y la del corazón humano, tenerlo siempre presente y buscar cómo enfrentarlo. La fotografía será siempre ese instante robado y una denuncia de un algo, sea feliz o lo contrario, pero allí quedará.


En la estantería que aparece aquì, están los archivos de todos los pacientes con SIDA, los que están y los que ya no están y la presencia de un símbolo religioso porque a mucha gente lo único que les queda es la religión, sea la que sea, como una esperanza a la cual aferrarse porque ya no queda nada y el nada es el resto del mundo organizado que les ha dado la espalda. En los enfermos de Sida en Asia la diferencia también la hace el ser o no aceptado en un hospital público; acarrear el Sida y sus complicaciones múltiples como la tuberculosis puede cerrar puertas y hacer depender sólo de la ayuda humanitaria de algunos médicos en centros privados que subsisten de la beneficencia.


Los enfermos se apiñan en espacios de 30 m cuadrados, ahí se trata de aliviar, en lo que se puede, todo el dolor y el horror de esta enfermedad en inquietantes medidas de higiene, ésta tiene un precio que a veces hay que obviar en pro de medidas más urgentes.

Hay silencio y una gran soledad: son el distintivo de la diferencia del SIDA.