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domingo, 21 de febrero de 2010

LOS PERROS PIJOS


Un hombre, sentado frente al mar con la mirada hacia el horizonte azul, acaricia a su perro. El perro supera la talla mediana y en comparación con el hombre parece más joven, aún con el vigor del animal maduro pero no viejo.
Una estampa clásica que se puede repetir en cualquier lugar. La escena nos despertará unos sentimientos conocidos que pasaran fugazmente por la mente: amistad, compañerismo, fidelidad, ternura y etc. Pero si el perro de tamaño no tan pequeño yace en los brazos de su amo, mas que suplantar a un niño yo lo vi como a un enorme hot dog al que en cualquier momento su dueño iba a dar un bocado.


¿No estaremos exagerando en nuestra relación con nuestros mejores amigos haciéndoles cruzar una línea tras la cual el animal ya no sabe lo que es? ¿Y si mañana los perros se rebelan y vuelven a ser perros retomando su dignidad de animal, no de sustituto de algo imposible porque perteneciente a la raza humana con la cual no tienen ningún parentesco?
Siempre han sido una buena asociación y al elevarlos a rango de pijos o de extremadamente mimados, los reventamos de aburrimiento, a un papel que no les pertenece.



El perro aún pijo, “noblesse oblige”, no pierde dignidad y mantiene un increíble gesto de sabiduría ante nuestro espectáculo.
¿Quién se está riendo de quién?

martes, 6 de octubre de 2009

WHO IS WHO


Los perros han asumido poder en los últimos años y ellos también, como el H&M, están por todas partes en esta franja de Europa. Parece como si alguien hubiera dado el pistoletazo de salida a la afirmación que son un remedio contra la soledad y todos sus colaterales. Así en todo rincón de esta parte europea son más los jubilados que andan por la calle acompañados por perrito que por otras personas.

Papá solía decir que amo y perro terminan con el tiempo teniendo cierta semejanza por lo que la cara de malas pulgas de uno se puede leer en el otro, pero también otras cualidades del carácter.

Como no podía ser de otra manera el mercado inherente al grupo desarrolla hasta modelitos de vestimenta como el que vi en un escaparate: impermeable con capucha ribeteada en piel y bolsillos a los costados para que el animal pueda llevar sus cosas.
Un amigo vino un día a visitarme con su perrita que con todo su “stuff” ocupaba tres cuarto del automóvil que no era un utilitario, mientras el animalito pertenecía a clase pequeña, pero todo su equipaje era digno de una star.

Por la casa de mis padres pasaron unos cuantos perros con distinta suerte así como la distinta suerte le puede tocar a las personas. Luego me hice gatera, pero disfruté mucho con la compañía de los perros sobretodo en la infancia; jugaron conmigo a las muñecas y fuimos a nadar juntos. Hoy no me imagino los perros delante una consola apretando botones y distribuyendo golpes o mejor mordiscos.

Ahora parece que se han pasado al grupo de los mayores, de los solitarios, y los juegos se han cambiado por los soliloquios de sus dueños que los miman y los consienten y así a más de uno le sale aire de amo trastocando los papeles y ya no se sabe quien lleva a quien.